Cómo saber si tienes una fuga de agua en casa
Señales habituales de una fuga de agua
Las fugas más costosas no son las que se ven, sino las que permanecen ocultas dentro de una pared, bajo el suelo o en una tubería enterrada. Algunas señales que deberían hacer sospechar son: manchas de humedad que aparecen sin motivo aparente, pintura o gotelé que se levanta, un olor a humedad persistente en una zona concreta, o un sonido de agua corriendo cuando todos los grifos están cerrados.
También es habitual notar que el suelo o una pared están calientes en un punto concreto, lo que suele indicar una fuga en la tubería de agua caliente.
Cómo comprobarlo con el contador del agua
Una forma sencilla de comprobar si hay una fuga es cerrar todos los grifos y electrodomésticos que usen agua, anotar la lectura del contador y esperar entre 30 minutos y 2 horas sin usar agua en la vivienda. Si al volver a mirar el contador la lectura ha subido, hay una fuga en algún punto de la instalación, aunque no se vea a simple vista.
Este test es orientativo: confirma que existe una fuga, pero no dice dónde está. Para localizarla con precisión sin levantar toda la casa se necesita equipo de detección profesional.
Qué hacer si detectas una fuga
Si sospechas de una fuga, lo primero es cerrar la llave de paso general para evitar que el problema empeore, especialmente si hay humedad visible o riesgo de que afecte a la vivienda de abajo en un piso. Después, contacta con un fontanero para localizar el origen exacto y valorar la reparación antes de que el daño se extienda a más superficie.
